Generalmente los eventos obstétricos están relacionados a eventos felices, pero en algunas ocasiones y la mayoría de las veces sin saberlo, algunas mujeres desarrollan síntomas depresivos en el puerperio.
Estos síntomas pueden ser desde leves que se auto limitan o síntomas más severos que pueden poner en riesgo la salud de la madre y del recién nacido. La depresión post parto afecta alrededor del 10% de las madres.

Las pacientes cursan generalmente con síntomas clásicos de depresión mayor:
ánimo depresivo, pérdida de placer, alteraciones del sueño y de la alimentación. Además, cuenta con síntomas propios como ansiedad extrema, sentimientos de culpa, labilidad emocional, ideación suicida y enorme preocupación por el bebé.

Es importante distinguir depresión de tristeza y psicosis posparto. La tristeza posparto aparece generalmente en los primeros diez días postnatales y afecta alrededor del 30% a 70% de las madres.
Se caracteriza principalmente por labilidad emocional, irritabilidad, insomnio, llanto y ansiedad generalizada.Estos síntomas suelen autolimitarse dentro de las dos semanas posteriores a su aparición y no requieren intervención alguna más allá de comprensión y apoyo.

La psicosis postparto, es un trastorno afectivo con síntomas psicóticos, tales como delirios, cambios repentinos de humor y desorganización conductual; aparece generalmente en los primeros días posteriores al nacimiento. Es una condición grave en el cual la madre puede tener ideas delirante, ideas de suicidio o de realizar daño a su bebé.

Estas condiciones deben diagnosticarse por un médico y de ahí la importancia de las visitas de tu médico durante tu estancia en el hospital. El tratamiento para esta condición debe de ser multidisciplinaria y siempre estar apoyado por un psiquiatra.